
Trabajar en un entorno de atención domiciliaria es muy diferente a trabajar en una instalación u hospital. Si nunca antes ha trabajado como cuidador en el hogar, es posible que se sienta un poco indeciso o incluso aprensivo ante la idea. Pero trabajar en atención médica domiciliaria y atención domiciliaria es muy gratificante por muchas razones. Hoy me gustaría compartir con ustedes algunos de los muchos beneficios de trabajar en el cuidado del hogar.
Brindar atención integral e individualizada
Cuando trabaja con pacientes en casa, puede centrar toda su atención en un solo paciente. Podrá brindar atención a su paciente con un enfoque holístico, garantizando que se satisfagan todas sus necesidades. Puede estar seguro de que brindará la mejor atención posible a su paciente todos los días.
Sea parte de un equipo solidario
Si bien brindará atención personalizada en el hogar, también será parte de un equipo increíble y atento para su paciente. Ese equipo incluye médicos, especialistas, otros tipos de proveedores, otros cuidadores que trabajan en diferentes turnos con el paciente, el personal de apoyo del consultorio que coordina la atención y el supervisor clínico del paciente. Puede que seas el único miembro del equipo en casa en determinados momentos, pero siempre tendrás un amplio sistema de apoyo detrás de ti, listo para intervenir y ayudar cuando lo necesites.
Benefíciese de la orientación clínica experta
Si bien nuestros cuidadores trabajan en los hogares de los pacientes, siempre seguimos las órdenes y los planes de atención de los médicos. Puede estar seguro de trabajar con la orientación de expertos clínicos. También puede confiar en la dirección de nuestros supervisores clínicos, quienes programan visitas periódicas al hogar de todos y cada uno de los pacientes y siempre están disponibles para brindar orientación y comentarios según sea necesario.
Vea de primera mano la diferencia que hace
Cuando trabaje con enfermeras a domicilio, tendrá la satisfacción de saber que ayudó a un paciente a permanecer en su entorno hogareño y alcanzar su máximo potencial. Volverá a casa al final de su turno o visita sintiendo que pudo brindar toda su atención a su paciente, brindándole la atención individualizada y de calidad que necesita. Podrá ver a su paciente crecer, alcanzar sus objetivos y, en ocasiones, recibir el alta. Algunos pacientes, debido a la naturaleza de sus condiciones, nunca serán dados de alta. Independientemente del resultado del paciente, usted desempeñará un papel integral para ayudarlo a vivir una vida normal, en su hogar, nutrido por el amor y la asistencia de su familia y su sistema de apoyo. La sensación de brindar ese tipo de atención a sus pacientes es lo que hace que la atención médica domiciliaria sea tan increíble.